La presidenta del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez, tomó protesta a las y los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que resultaron electos el pasado 1 de junio mediante voto universal, directo y secreto, tras la reforma judicial aprobada en 2024.
Los nuevos integrantes del máximo tribunal son Hugo Aguilar Ortiz, Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Irving Espinosa Betanzos, Arístides Rodrigo Guerrero García y Sara Irene Herrerías Guerra, quienes desempeñarán el cargo por 12 años.
De acuerdo con las constancias de mayoría del INE, Hugo Aguilar Ortiz, al obtener la mayor votación con más de cinco millones 900 mil sufragios, asumirá la presidencia de la Corte durante los próximos dos años, a partir del 1 de septiembre.
El acto solemne contó con la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como de la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy, y la presidenta del Tribunal Electoral, Mónica Aralí Soto.
Un parteaguas en la impartición de justicia
La senadora Castillo Juárez destacó que la ceremonia “marca un parteaguas en la impartición de justicia”, al tratarse de la primera ocasión en la que la ciudadanía eligió directamente a las y los integrantes de la Corte, tras la reforma judicial publicada el 15 de septiembre de 2024.
Previo a la protesta, los distintos grupos parlamentarios fijaron postura. Morena calificó el proceso como un hecho histórico que pone fin a una “era de privilegios y justicia selectiva”, mientras que PAN y Movimiento Ciudadano denunciaron irregularidades en la elección y acusaron al oficialismo de “capturar políticamente” al Poder Judicial.
En contraste, legisladores del PVEM y del PT llamaron a los nuevos ministros a responder con justicia pronta y expedita a las demandas sociales, en particular a favor de mujeres, personas en prisión y grupos vulnerables.
Con esta toma de protesta, quedó instalado el primer tribunal constitucional electo por voto popular en la historia del país, en medio de un debate político marcado por cuestionamientos a la legitimidad y expectativas de transformación en el sistema de justicia.


