El Congreso capitalino aprobó reformas a la Ley de Justicia Cívica que castigan con arresto inconmutable a quienes cobren por apartar lugares o “vigilar” autos.
El Congreso de la Ciudad de México aprobó con 53 votos a favor una reforma a la Ley de Justicia Cívica que endurece las sanciones contra los llamados franeleros. A partir de ahora, quienes ocupen indebidamente la vía pública para apartar lugares, cobrar por estacionamientos, lavar autos o “vigilar” vehículos podrán enfrentar arrestos de 24 a 36 horas inconmutables, sin posibilidad de pagar multas ni realizar trabajo comunitario.
La iniciativa, promovida por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, forma parte de su plan para “ordenar la ciudad” y busca frenar prácticas que —según legisladores— generan extorsión y afectan la movilidad. No obstante, la reforma también obliga al gobierno local a implementar programas de empleo y capacitación para las personas que dependen de esta actividad.
El diputado Pedro Haces (Morena) respaldó la medida al señalar que “el espacio público es del pueblo y no se vende”. En contraste, legisladores de oposición advirtieron que, sin alternativas laborales efectivas, la norma podría dejar en la indefensión a familias que sobreviven de esta práctica.
La reforma incorpora el artículo 28 Bis en la Ley de Cultura Cívica, estableciendo cuatro conductas sancionables:
- Apartar lugares de estacionamiento con objetos.
- Obstaculizar el uso de la vía pública.
- Exigir pagos por “vigilar” o lavar vehículos.
- Usar el espacio público para beneficio personal.
Con esta medida, el Congreso capitalino busca recuperar el uso libre del espacio público y desincentivar prácticas consideradas abusivas, al tiempo que se abre la puerta a la reinserción laboral de quienes ejercen como franeleros.


