En el arranque del periodo ordinario de sesiones y durante el posicionamiento político del PRI, el senador y dirigente nacional del partido, Alejandro Moreno, calificó este día como “un día negro para México y para la República”, al denunciar que la reforma judicial impulsada por Morena representa un fraude que busca controlar a ministros, magistrados y jueces.
Desde la tribuna del Congreso de la Unión, Moreno acusó al oficialismo de mantener una alianza “siniestra” entre el poder político y el crimen organizado, que —según dijo— ha generado más muertes que organizaciones terroristas como Al Qaeda, las FARC o el Estado Islámico.
El líder priista dirigió su mensaje no solo al pueblo de México y al Congreso, sino también a organismos internacionales como la ONU, la OEA y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, en el marco de su denuncia internacional sobre lo que consideró la “destrucción de la democracia” en el país.
Moreno advirtió que Morena prepara ahora una reforma electoral con la que, aseguró, pretende “aniquilar la pluralidad, eliminar la competencia política y quedarse con el control absoluto del país”. Añadió que el PRI votará en contra de esa propuesta, a la que calificó como “una locura” que busca instalar una dictadura mediante las urnas.
“El PRI jamás permitirá que Morena asesine la democracia. No vamos a permitir que conviertan a México en Venezuela”, expresó el dirigente tricolor, quien sostuvo que su partido no se doblará ni permitirá la instauración de lo que denominó “una narcodictadura terrorista y comunista”.
Finalmente, cuestionó qué mensaje dará Morena a autoridades estadounidenses, a propósito de la visita a México del secretario de Estado, Marco Rubio, al recordar que dirigentes oficialistas han sostenido encuentros con líderes como Nicolás Maduro y personajes controvertidos de la política mexicana.


