El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado votó en contra de la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, denunciando que la iniciativa promovida por Morena representa un grave retroceso democrático que amenaza libertades constitucionales.
Los principales puntos de rechazo son:
- Amenaza a la libertad de expresión: La ley institucionaliza la censura previa (artículo 10, fracción 53) y reincorpora disposiciones previamente declaradas inconstitucionales.
- Pérdida de autonomía regulatoria: Crea una Comisión Reguladora subordinada a la Agencia de Transformación Digital del Ejecutivo, eliminando la independencia de los órganos de control.
- Simulación de diálogo: A pesar de los conversatorios realizados, el oficialismo ignoró la mayoría de las propuestas de expertos y sociedad civil.
- Violación a derechos digitales: Reintroduce el polémico Padrón de Usuarios de Telefonía Móvil, declarado inconstitucional en dos ocasiones, permitiendo recolección masiva de datos sin control judicial.
- Invasión de atribuciones: Otorga funciones diplomáticas a la Comisión sin intervención del Senado o SRE, violando el orden constitucional.
“Esta ley está mal desde la primera hasta la última página. Simula diálogo, impone control y legaliza la censura”, declararon legisladores del PRI, quien anunció que continuará defendiendo los principios democráticos y constitucionales.


